Con todo Adentro

Cosa que poco a poco lo logre y cuando estaba semi erguida la puse en mis labios y comencé a darle una mamada llena de su leche a la que mi padre solo decía así hijita, así mi putita, yo sentía que la verga de mi papá estaba a punto de reventar, pero esta vez no me quedaría con las ganas, arrancándome mi tanguita me monte en ese palo que me incitaba a coger, me monte y la verga entro de golpe por su leche que me lubricada que estaba dentro de mi, subía y bajaba en ese palo y sentí estallar luces de colores en mi cabeza y que junto con el licor que me embriagaba me hacía sentir mareada pero con ganas de mas.

mi papi succionaba mis pechos con fuerza y en una explosión de éxtasis termine corriendome demaciado sobre su pito de mi papi que lo había dejado todo empapado, mi padre aun excitado me puso en cuatro patas y buscando de nuevo mi vagina me penetro con energía hasta que de nuevo termino en mi hoyito, exhaustos nos acostamos abrazados yo llena de su leche y el dentro de mi.

Haciendolo en el colegio

DIJE "PUES SI ALGO VA A PASAR DE UNA VEZ" Y POCO A POCO SIN QUERER FUI ABRIENDO UN POQUITO LAS PIERNAS Y NOTÉ COMO SU MIEMBRO SE FUE PONIENDO DURO
YO NO SE QUE PASÓ PERO SENTÍ MIS PANTALETAS BIEN PERO BIEN MOJADAS. ME SENTÍA RARA Y PENSÉ QUE EL LO NOTARÍA. EN UN MOMENTO QUE SE ACERCÓ VOLTIE A VERLO Y QUEDAMOS FRENTE A FRENTE Y SIN DECIR NADA ME BESÓ. YO LO RETIRÉ Y COMO QUE SE ASUSTÓ, ME PIDIÓ DISCULPAS Y LE DIJE APENADA QUE NO SE SINTIERA MAL QUE ERA NORMAL MI REACCIÓN SE ACERCÓ NUEVAMENTE Y ACEPTANDO DEJE QUE ME BESARA, FUE TAN DELICIOSO SENTIR ALGO SUS LABIOS TAN JÓVENES TAN FUERTES. YO QUERÍA ALGO MAS PERO NO SABÍA COMO DECIRLE ASÍ QUE TRATÉ DE LEVANTARME Y QUE SE LEVANTARA PARA ACERCARME A SU MIEMBRO SINTIERA QUE TENIA GANAS, RESULTA QUE SE LEVANTÓ Y ME APRETÉ EN CONTRA DE EL Y NO AGUANTÓ TERMINÓ DENTRO DE SUS PANTALONES.LO SÉ POR QUE RÁPIDO SE DISCULPÓ Y ME PIDIÓ PERMISO PARA ENTRAR AL BAÑO. SALIENDO LO NOTÉ MUY APENADO Y SE FUÉ.

YO ME QUEDÉ CON MUCHAS GANAS TUVE QUE ESPERAR LA NOCHE Y TRATAR DE ESTAR CON MI MARIDO PERO LLEGÓ MUY CANSADO DE LA IGLESIA Y NO PUDE HACER NADA.

 


Mi Tio Favorito

Asi pasamos mucho tiempo, haciendo cosas sin que nadie se enterara, el me aumento el volumen de mis tetas y mis pezones y yo con su pene en mis manos jugaba con el , lo masturbaba hasta sacarle su lechita rica, y el comia mi chocho y lo penetraba hasta que nos veníamos los dos muy pero muy ricoooooooooooo

Todo termino , cuando mi tio tuvo que irse a otra ciudad por su trabajo, nunca nadie supo nada, Ahora tengo 36 años y mi tio tiene, 59 esta casado y con nietos, pero aun el me recuerda me dice que nunca me a olvidado por que le hice sentir cosas, que ninguna mujer lo hacia y yo con apenas 12 años lo excitaba mucho,, nunca me olvidara, nunca olvidara mis teticas ricas y paraditas, nunca olvidara su pene en mi boca comiendomelo y tragandome su lechita erica

Cada ves que me acuerdo de esto me excito mucho , de solo pensar como mi tio chupaba mis teticas ricas, y mordia mis pezones delicioso , que en un momentos se ponian duritoss

Mi Prima Rica

quede desnudo el empezo a jugar con mi verga la cual era insignificante alado de la suya pero no le fue impedimento para que se la metiera a la boca aunque mamaba bien no sentía gran placer pero ligero se pasaría a darme besos y a estimular con sus dedos mi ano hay si sentí un gran placer como hacia años no sentía me tenia a mil con su ricos lenguetasos y con los deliciosos masajes que me hacia con sus dedos yo estaba en cuatro   del placer tenia cerrados los ojos cuando de pronto senti que me estaba apollando algo grande en mi ano mire asía a tras y mi primo estaba disponiéndose para meter su gran verga en mi culo yo me opuse pues hacia mucho que no me penetraban y no me creía capaz de soportar algo tan grande pero mi primo me dijo que me relajara que el me hacia suave al final accedí el empezó a hacer precion cada ves mas y mas fuerte   yo no pensé que fuera a entrar cuando de repente sentí que ese enorme pedazo de carne invadía mi culo   no fui capaz de soportarlo y lo saque y le dije a mi primo que dejáramos así que el era muy brusco pero mi primo me dijo que lo perdonara que lo haría mas suave la próxima ves y asi fue esta ves con calma fue introduciendo su pene y sacándolo suavemente lubricando con saliva asta que sentí que lo tenia completamente adentro el placer que sentía es indescriptible empece a pedirle que lo moviera y el   obedeció con gusto cada ves sus movimientos eran mas rápidos y placenteros me sentía en otro mundo la enorme verga de mi primo me penetraba sin parar depues de un tiempo en ese ritmo mi primo me dijo que ya se iba a venir que si se podía venir a dentro pero yo no quise desperdiciar la leche así que   me saque su verga y se la empece a mamar asta que finalmente se vino en mi boca   salio una gran cantidad de semen super espeso que deleite completo   después de eso nos dimos un beso nos vestimos y nos fuimos para la ciudad de vuelta a la finca repetimos el encuentro y asi cada que tenemos oportunidad nos damos placer.

Dame mi lechita

Me acomodaste y así cara a cara empezaste a puertear mi orto.... adoro darte el culo, se que lo disfrutas plenamente, te apoderas de mi, soy tu hembra en el estado mas brutal, tu puta, adoro sentirme tu esclava, adoro sentir un tenue y mágico dolor de entrega profunda hacia vos… Que lindoooo me gusta muchísimo que lo poseas.... Y decías me encanta hacerte el orto, es mi orto... Y me dabas duro y nos mirábamos fijamente a los ojos.... Otra vez no podía más... Mis piernas temblando... Escalos fríos corriendo por mi cuerpo.... Así juntos me vaciaste a gritos toda tu leche en mi orto!!!
Otra ducha, mientras me baño inspecciono mi concha enrojecida e inflamada, mi orto aun esta abierto… puedo sentir las pequeñas fisuras, inflamado… me fascina saberme puta bien cogida…


Yo en mi Baño

no me pude contener, empeze a frotarme mis labios y mi clitoris con la yema de mis dedos, contorsionando un poco mi cuerpo alcanze a meter mis dos dedos en mi vagina, el recuerdo de esa ocasion se hizo mas palpable, sentia al extraño detras de mi metiendo sus dedos en mi vagina mojada, pero eran mi dedos los que se mojaban moviendose dentro mi, asi que fui por una zanahoria al refrigerador, la mas delgada, volvi a la habitacion, me puse en la misma posicion y desde atras meti la zanahoria dentro de mi, no pude aguantar el grito de placer que me proporciono eso, asi, asi, decia entre gemidos, imaginandome al extraño, era mas real ya que mis dedos no tenian contacto con mi vagina, lo movia mas rapido dentro de mi, recordaba el movimiento del bus, los murmullos, el ruido de los demas carros en la calle, estaba ardiendo a punto de explotar, me contuve lo mas que pude hasta que senti que el orgasmo era inminente, sentia correr mis jugos por mis piernas, me incline un poco hacia atras, no mucho, mi mano movia con fuerza y rapidez el objeto de mi placer, solo pensaba en el extraño.

Chica Con todo en la Boca

su vagina a merced de mi boca chupe y chupe su vagina juge sus labios succione ese sabor de mujer caliente de allí me diriji asu clitoris el cual estava a punto de estallar de placer ise mi trabajo y en unos minutos tenía un gran orgasmo quiso q le lo iciera otra otra vez por q a ella su marido no le así eso por q le dacva asco q tonto verdad
seguí haciéndolo volvió a terminar después la penetre con muy ganas ella gemia y gemia dame dame así decía la puse de perrito con lo cual vi su ano muy rico metí un dedo y después un lebguetaso por último mi pene el cual entró con algo de trabajo y pero al final entró todo así estuvimos un buen rato después me vine dentro de su ano nos bañamos listo termine y me cambie me dijo q cuando volvía a componer su conecccion me pago y me dijo somos amantes le dije q si.
desde entonces cojemos siempre.

Mi Placer

caminamos hacia un hotel y al entrar a la habitación ella se sentó sobre la cama y yo me le acerque y la bese, olía rico la señora!!!!! me saque mi pene y se lo puse en su boca, le empecé a desabrochar su blusa y se la quite, le quite el bra.. y la recosté, le mame sus tetotas ricas grandes y nada caídas. es decir bien formadas! le quite el pesquero y lo arroje sobre el buro, le quite su pantaleta y le mame su vagina, le di dedo.
ya después me puse el condón y le pedí que se montara, por lo que se me subió y se empezó a mover rico, ya después yo me le subí y le puse las piernas a mis hombros y me la empecé a coger fuerte. y después la del misionero…. mientras le daba fuerte, la besaba, le mamaba sus pezones, la volteé y la agarre empinada, nomas de pensar que era una mujer prohibida..mas me excitaba, la volví a voltear y de nuevo sus piernas a mis hombros hasta que me quite el condón y me vine en sus senos.


En el Carro de Mi Padre

Se notaba que no era la primera vez que lo hacia pues lo hacia con tanta seguridad que con cada lamida que ella daba me hacia enloquecer. Queria gritr y gemir de tanto placer, pero no podia ya que a las habitaciones continuas dormian sus hermanos. A la vez que ella me hacia sexo oral se tocaba a si misma, se veía muy exitada y creo que era una vista bastante sugerente ver a una chica de un buen cuerpo, ya que ella tienes unos pwchos y un trasero muy lindos y provocativos a la vista, hacerle un oral a otra mientras se tocaba y gemia como desesperada tratando de contenerse.

Mi Habitacion y Yo

Ella solto un suave grito de placer, comence a embfstirla cada vez mas rapido, mas y mas tapido, tanto que casí sentia que nos fundiriamos en uno solo de tan rapida y apasionada fricción. Me exitaba oírla gemir, queria que gimiera mas y mas hasta que quedara afonica de tanto gritar mi nombre, ella enterraba sus uñas en mi espalda, eso solo hacia que la penetrara mas fuerte sentia con no podria mas y apena y alcanse a sacar mipene antes de correrme dentro de ella. Kanna todavia no terminaba así que comence a masrurbarla con los dedoa mientras la besaba, despues lo hice frotando mi pene con su cliroris y vagina eso la exitaba aun mas, gemia como loca hasta que finalmenge se corrio. Ambos estabamos agotados, nos sonreimos y nos quedamos platicando un rato mas, abrazados en esa habitación qie habia sido testigo de ese y otros encuentros mas.

Un encuentro muy deseado

Estaba tan concentrada en la labor que sin querer resbalé con las miles de hojas caídas por el otoño. Tras las lluvias de días anteriores se había formado una especie de masa marrón con vida propia y caí lamentablemente al suelo. Denunciaría al Ayuntamiento por su dejadez en los servicios de limpieza. Mi bolsa salió despedida por los aires, haciendo aterrizar a mi flamante vibrador en medio de la acera a expensas de la vista de todo el mundo. El viento hizo volar la bolsa mientras yo me incorporaba del suelo e intentaba rescatar mi fuente de futuros placeres. Pero llegué tarde, alguien se había adelantado y cogido mi tesoro. No podía tener peor suerte, pues había sido mi vecino de al lado, Andrés, el agraciado con el premio pasando casualmente por allí.

Amiga con sexo anal

Agarré la caja que lo contenía y fui al mostrador a pagar la mercancía. El vendedor metió el vibrador en una bolsa blanca, mientras me miraba con disimulo. El plástico era fino, demasiado y lamentablemente se trasparentaba el contenido. Al salir de la tienda intenté introducir el paquete en el bolso, pero era muy grande y por mucho que empujé resultó un esfuerzo inútil.

Miss belleza porno

Salí del trabajo con paso ligero pero al llegar a la tienda ralenticé mi marcha. Sabía que era una tontería avergonzarse por entrar allí, pero no podía evitarlo. Miré a mi alrededor antes de entrar, deseando que nadie conocido me viera. El local era pequeño y algo oscuro, incluso yo lo describiría como tenebroso. Un hombre alto y desgarbado con lentes redondas y cabello largo y despeinado repasaba un libro en el que iba haciendo anotaciones con un bolígrafo. Saludé intentando demostrar seguridad y dominio de la situación y me puse a curiosear de forma acelerada todos los productos que había en los estantes. Al llegar a la zona de los consoladores paré en seco. Ese era el objetivo de mi visita. La variedad de nabos siliconados era infinita y no sabía cuál de ellos regalarme: ¿el grande o el gigante? ¿El de grosor mediano tipo zanahoria o similar al calabacín? ¿A pilas o manual? Todos me resultaban muy apetecibles, en la vida había tenido un cacharro semejante así que me decidí por uno supuestamente estándar: 22 de largo por dos y medio de ancho, era vibrador y estimulador del clítoris, muy completo.

Karla sexy

Intenté olvidar la metedura de pata cometida con mi hermana por ser tan mal pensada y dejé que mi trabajo me abstrajera de otros pensamientos. Por fin no tenía planes para esa tarde y definitivamente tendría tiempo para darme el capricho de curiosear en la sex shop.

Sexo en mi jardin

Pero mi deseo de colgar se vio truncado por una madre persistente y con mucho tiempo libre. Era imposible cortar la conversación, daban igual mis repetidos silencios, o el hecho de que no contestara sus interrogantes. Yo sabía que no esperaba ni deseaba respuesta alguna por mi parte, sólo quería criticar, intentar sonsacarme información de mi vida, de la de María y de quien estuviera a nuestro alrededor. Estaba aburrida, con mi maravilloso pero aún virgen e inerte juguete en mi mano, deseando que cobrara vida. Me tumbé en la cama mientras mi madre continuaba con su apasionante sermón. Yo ya conocía cada detalle de su perorata y sin querer fui entrando en un estado de ensoñación, con el teléfono en una mano y el juguete en la otra hasta que por fin, la voz de mi madre entró en mis oídos suavizada, como una dulce nana ausente de todo reproche.

Me había quedado profundamente dormida.

Jazmin mi amiga

Justo en el instante en que iba a atacar la fortaleza suena el teléfono. Miro la pantalla y veo que es mi madre la que llama en el momento siempre más inoportuno. Me olvido de él y vuelvo a lo mío: a mi castillo y a la puerta abierta para que entre el nuevo guerrero. Pero el teléfono vuelve a sonar, el sonido del timbre se mete en mis oídos desagradablemente, intento hacerle un vacío, me concentro en la labor, pero por tercera vez vuelve a sonar. Lo descuelgo malhumorada, espero que sea algo realmente grave lo que mi madre quiera decirme a estas horas.
-¡Hola hija! ¿Dónde te metes?
-Acabo de llegar a casa. Dime.
-Sólo te llamaba para ver como estabas.
-Muy bien, estoy cansada, mañana hablamos ¿de acuerdo?
-Es que estoy preocupada por María. No ha dormido en casa esta noche
-No le pasa nada, sólo necesita despabilar un poco. Ha dormido conmigo.
-Vaya... Yo pensaba que a lo mejor estaba con Fernando.
-¿Su ex? ¿Pero no te has enterado de que lleva tiempo liado con otra? Parece que no quieres entenderlo. Bueno, te dejo, que mañana madrugo.

La pelirroja

Por fin llegué a mi casa. Estaba aún algo abochornada por el traspié que me había dado en la calle y deseaba no encontrarme en una buena temporada con mi vecino de enfrente, pero no las tenía todas conmigo, dado que realmente pensé que alguien que me quería mal me había echado el mal de ojo ¿Sería acaso mi ex suegra?

Entré en mi dormitorio y contemplé la caja con mi nuevo juguete. Me desvestí con premura y lo saqué con cuidado. No había que tener muchas luces para saber su uso correcto: abrir tapa, coger pilas, meter pilas, cerrar tapa, dar botón, abrirse de piernas y hacerlo desaparecer poco a poco disfrutando lo máximo posible. Me tumbé en la cama, cogí mi nuevo amante y lo unté generosamente con el lubricante que acompañaba al mismo de regalo. Poco lo necesitaba, el hecho de tenerlo entre las manos había sido más que suficiente para hacer manar todo un manantial entre mis muslos.

La busqueda sexual

Mi vecino no podía articular palabra, depositó sus llaves en la palma de mi mano y aprovechó para retorcerse de nuevo en mi sofá.

Entré en su casa como una exhalación y busqué en su armario algo de ropa y unos zapatos. No pude dejar de fijarme en las fotografías de mujeres desnudas que había colgadas en la pared de su dormitorio. ¿Serían esas todas sus conquistas?

Ayudé a Andrés a vestirse. En ese momento ya ni me acordaba de mi encontronazo de aquella tarde con él. Cogimos el ascensor hasta el garaje y salimos a toda velocidad en dirección al hospital.
¿Cuándo volvería a mi cama de nuevo?

Sara la profesora sexual

Su cara era un poema. A pesar del frío que entraba procedente del portal, tenía el rostro lleno de gotas de sudor, su cuerpo temblaba y estaba tremendamente pálido. Realmente me asusté.
-Pero ¿qué te ha pasado?
-No lo sé, me he empezado a encontrar mal después de cenar y ahora no soy capaz ni de conducir. ¿Me podrías llevar en tu coche al hospital?
-Claro pasa, enseguida me visto y te acompaño.

Me puse lo primero que encontré en mi habitación: la ropa del día anterior: unos pantalones y una blusa. Por un día no pasaba nada que me olvidara de mi ropa interior.
-¿Tienes algo para ponerte Andrés? Hace un frío de muerte en la calle como para que vayas de esa guisa.

La hija de mi novia

Unos golpes en la puerta me despertaron inesperadamente. El timbre sonaba imperativo y me asusté. Miré la hora: ¡Las tres de la mañana! Si era Manolo de nuevo con cara de pena lo asesinaría lentamente. Me puse el albornoz de mala gana y miré por la mirilla: era Andrés, mi vecino.
-Ninetta, ¿me puedes ayudar? –Dijo mi vecino siquiera antes de abrir.
-Ya voy, espera.

Abrí la puerta y le miré de arriba abajo. Iba descalzo y con unos boxers como único atuendo. Apoyaba una mano sobre la pared mientras con la otra se agarraba la barriga, con un gesto de profundo sufrimiento.
-Me encuentro fatal. Siento un terrible dolor en el estómago y me he desmayado dos veces.

Mi vecina y yo

Hemos tenido suerte y han atendido a Andrés antes que a nadie. Parece que ha sufrido un corte de digestión. Sale de la consulta con mejor cara, sabiendo que no es la última noche de su vida. Aún tiene dolores pero está más calmado.

Volvemos a casa, me mira con ojos de cordero degollado y me cuenta que no le apetece pasar el resto de la noche solo. Me pide titubeante que le deje dormir en mi casa. Tengo que revisar mi buzón, no sea que alguien haya cambiado el nombre de “Ninetta” por el de “Pensión Paqui”

Le he cedido la habitación de invitados, creo que tras muchos años de ser el cuarto de la plancha, por fin puedo hacer uso de dicho nombre.

Dos vecinas muy calientes

Froto mis ojos e intento pensar que nada de lo que me está pasando es real. Los ojos se me nublan cuando veo que no hace falta llamar a un agente de la autoridad para que me ayude a rellenar los papeles que creo que tiré la última vez que limpié el coche. Precisamente he chocado contra un vehículo de la policía. El golpe no ha sido muy fuerte. Intento relajarme ante la llegada de los “amables” ocupantes del coche accidentado por mí. El daño material ha sido escaso, pero la multa que me va a caer va a ser de órdago. Intento explicar mi estado de nervios, la cara de dolor de mi acompañante me ayuda a que se crean toda la historia, o eso quiero creer. Me extienden el papel con el castigo, relleno los documentos del parte y firmo todo lo que me ponen por delante. Parecen satisfechos por fin y amablemente nos escoltan hasta el hospital. Creo que realmente han pensado que todo era una mentira y sólo se están cerciorando de lo contrario. El letrero luminoso de urgencias parpadea rítmicamente y se asemeja a un letrero de un prostíbulo de carretera. Los policías ayudan a Andrés a entrar en la sala de espera y les sigo.

Camila la senxual

Iba por las calles a toda velocidad, intentando apurar en las curvas y saltándome más de un semáforo en rojo. A esas horas las calles estaban prácticamente desiertas y apenas había tráfico salvo taxis y algún que otro cliente motorizado en busca de prostitutas.

Andrés a mi lado se retorcía sin parar, no abría la boca excepto para soltar algún gemido quejumbroso. Estábamos ya cerca del hospital cuando al ir a torcer en la penúltima calle veo de nuevo un semáforo acechando a cambiar a encarnado, acelero el motor, pero no me doy cuenta de que delante de mí hay otro vehículo más civilizado que frena bruscamente. Piso el pedal de freno a fondo, pero hace años que no hago un cambio de ruedas y patinan hasta que inevitablemente me empotro contra el trasero del otro vehículo. Andrés ha pasado de sus plañideros lamentos y de sus “¡ay!” a unos terribles alaridos que me dejan aturdida. Maldigo mi mala suerte en el idioma que domino.