Jazmin mi amiga

Justo en el instante en que iba a atacar la fortaleza suena el teléfono. Miro la pantalla y veo que es mi madre la que llama en el momento siempre más inoportuno. Me olvido de él y vuelvo a lo mío: a mi castillo y a la puerta abierta para que entre el nuevo guerrero. Pero el teléfono vuelve a sonar, el sonido del timbre se mete en mis oídos desagradablemente, intento hacerle un vacío, me concentro en la labor, pero por tercera vez vuelve a sonar. Lo descuelgo malhumorada, espero que sea algo realmente grave lo que mi madre quiera decirme a estas horas.
-¡Hola hija! ¿Dónde te metes?
-Acabo de llegar a casa. Dime.
-Sólo te llamaba para ver como estabas.
-Muy bien, estoy cansada, mañana hablamos ¿de acuerdo?
-Es que estoy preocupada por María. No ha dormido en casa esta noche
-No le pasa nada, sólo necesita despabilar un poco. Ha dormido conmigo.
-Vaya... Yo pensaba que a lo mejor estaba con Fernando.
-¿Su ex? ¿Pero no te has enterado de que lleva tiempo liado con otra? Parece que no quieres entenderlo. Bueno, te dejo, que mañana madrugo.

0 comentarios:

Publicar un comentario