Todo el mundo volteaba a verme, yo podía notar como a varios les crecía el miembro con solo ver mis movimientos y especialmente uno de todo ese montón llamo mi atención. Era un morocho, alto, de ojos claros, tenia una boca hermosa, de unos 35 años y se notaba claramente que se había excitado con mi baile.

1 comentarios:
oi
Publicar un comentario