Yo sin pensarlo dos veces me acerqué a el, apoye mi culo contra su pantalón y empecé a menear. El tomó mi cintura y comento lentamente a acariciar mi vagina sobre la pollera hasta que en un momento me dio vuelta y me besó. Nuestras lenguas parecían que tenían una pelea en nuestras bocas. Yo en ese momento me había mojado entera. Este hombre Julián creo, me invitó a su casa yo sin pensarlo dos veces le dije que sí.

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