En ese momento, ella descalza su pie y me acaricia cerca de la entrepierna, lo cual me encanta y además me prepara para lo que sigue
- La verdad me pareces un hombre saludable y educado, además tengo mucho sin hacerlo, ¿te gustaría.. ?
- Si!!... claro que si! (la interrumpí antes de que terminara)
Ella me sonrió de tal manera que me puso a mil por hora

0 comentarios:
Publicar un comentario