Gemí quedito de placer al sentir esa verga tan caliente atravesarme mis nalgas, empezó lento a sacármela y metérmela restregándome sus huevos en mis nalgas, con su mano me levanta una nalga para que su verga entrara más profunda, ya con mis tetas de fuera me rebotaban con sus embestidas, estaba saca y mete, saca y mete cada vez más violento.
Anndrea: aaaaay, asiii, aaaay que rica verga tienes pepe, Aaayy me tienes enviciadaa, ahaaaa…

0 comentarios:
Publicar un comentario