Me hacía delirar de placer el condenado mocoso, así estuvo como 3 minutos haciéndome venir dos veces, hasta que me baja del carro y me hinca a un lado de la puerta y se saca la verga de su pantalón, ya estaba muy parada y gorda, lubricada, aunque la tiene más grande mi novio a mi me excita probar otras vergas, luego me prendí de ella, a darle unas buenas mamadas, desde los testículos hasta la punta del glande, con una mano se la deslizaba de arriba hacia abajo y con mi boca le chupaba la cabeza fuerte, a pepe nomas se le volteaban los ojitos, así estuve 5 minutos cuando de repente me quita y me dice:
Pepe: espérame Anndrea que me vas a hacer venir no seas golosa.

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