Madre Teniendo Sexo Con Su Propio Hijo

La tomé de su cabeza la acerque a mí y nos dimos un beso apasionado, donde nuestras lenguas jugaban de la forma más excitante que en ese momento podía sentir. Ya estaba deseando ese cuerpo, esa piel suave y blanca.

Me desabroché el pantalón y ella con su mano me tomó el pene lo sacó fuera y comenzó a masturbarme de una manera muy suave. Mientras me tocaba, miraba lo que dentro de muy poco tendría en su boca, me miró a los ojos y me preguntó ¿Te gusta?, yo le respondí “ si tú me gustas mucho, y lo estás haciendo perfecto”

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