Mi cuñado corre más que yo por lo que, unos metros de carrera, mantuvo su mano sobre mi trasero mientras corría.
Yo empecé a mojarme.
Cada que mi cuñado me alcanzaba (sucedió tres veces) me daba un agarrón en mi trasero y luego seguía su ritmo.
Mi corazón estaba a mil y no por la carrera sino por la excitación. Ese día corrí 5 km sin cansarme mucho, supongo que la adrenalina de mi líbido me mantuvo activa.

1 comentarios:
i love sometine like dis
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