Yo, ya caliente como una pava me reía descarada demostrándole lo regalada que estaba.
Entramos a casa y Cacho me abrazo desde atrás pegando su duro bulto a mis nalgas. Diciéndome en el oído las ganas que tenia de culearme. Le dije mimosamente que fuéramos a la cama de mama que era más grande, aunque es soltera la cama de mi mama es una cama matrimonial ya que habitualmente algún macho se la viene a garchar y duerme con ella.
Cacho se bajo el cierre de la bragueta y se sacó la pija y me dijo –Llévame gorda putona!! Agitándose la pija, ni lerda ni perezosa lo agarre de la garcha y lo fui llevando para la cama de mama.

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