Cuando llegamos a la sala ya me había quitado mi top y yo me encontraba quitándome mis lickras y tenis deportivos cuando él hacía lo propio por desnudarse. Llegamos al sillón de la sala besándonos y desnudándonos y caímos, él sobre mí.
Lo abracé con mis piernas mientras él acomodaba su pene para penetrarme. Todo fue muy rápido.
Sin darnos cuenta, ya estaba yo con mis piernas rodeando su cintura y él con su pene dentro de mí, penetrándome con fuerza y pasión. Recuerdo sus labios succionando mis pezones mientras yo gemía de placer.

0 comentarios:
Publicar un comentario